sábado, 26 de septiembre de 2009

Mañas universales


La capacidad de construir realidad no es propia de los medios de comunicación argentinos, se trata de una práctica extendida. En una sociedad que vive hiper conectada y comunicada, el papel que juegan es trascendental, principalmente en los grandes centros urbanos. Para clarificar un poco, conviene mirar con suma atención lo que sucede en Honduras y lo que dice la prensa de dicho país.

Se sabe; a fines de junio un golpe cívico-militar sacó del poder (y del país) al presidente constitucional Manuel Zelaya, quien fue reemplazado por Roberto Micheletti. Desde entonces, la "comunidad internacional" presiona al gobierno de facto para que renuncie y permita el regreso de Zelaya para completar su mandato o, enventualmente, convocar a elecciones. Pero ¿qué dicen los medios hondureños de todo esto?

Es complicado hablar del "rol de los medios" en sí porque Honduras vive una situación excepcional, con estado de sitio y restricciones a las libertades. Es decir, no están dadas las condiciones para hacer oposición al régimen dictatorial. Pero si puede analizarse de qué manera aparecen en la prensa ciertos elementos recurrentes de las crisis políticas en América Latina.

¿Cómo hace una dictadura para justificarse? Se  presenta como el mal menor o como el portador de la salvación. ¿Cual sería un mal mayor? Lo que hacía Zelaya, es decir, llevar el país "al chavismo", tener contactos con gobiernos "mal vistos" y, principalmente, saquear al Estado. He aquí uno de los grandes mitos que construye la prensa del continente cuando se trata de desprestigiar al gobierno de turno: la corrupción.

Zelaya gastó un dineral en lujos, joyas, cigarros y caballos, se lo acusa de innumerables delitos y, por si fuera poco, su negativa a presentar la renuncia le juega en contra a la "imagen del país", porque genera "inseguridad jurídica" tener dos presidentes. Por si fuera poco, su retorno estuvo orquestado por el chavismo, los pocos militantes que lo apoyan son rentados y el rechazo a su figura "es total", como también su retorno. Por otro lado, la actual administración es "declarada legal" e intenta dialogar con el derrocado presidente, pero este se opone, pese a que se está quedando solo.

En conclusión, era un gobernante corrupto, lo único que le interesa es continuar en el poder, es un aliado del "chavismo", genera un rechazo total, le paga a sus seguidores y no acepta "dialogar", cuando su destitución "habría sido" legal. Con excepción del golpe, ¿no hay demasiados elementos comunes con nuestros país? corrupción, poder, avaricia, poco respeto a las leyes. La construcción de la realidad implica los mismos exitosos estilos en todas partes.

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